Anécdotas de una boda. Episodio 2. 

El problema de tener una boda de algún familiar muy cercano, es que intentas tenerlo todo cerrado cuanto antes, y siendo chica, una de las mayores preocupaciones es el vestido… Así que allá por febrero, me fui de compras con mi señora madre, y encontré un vestido precioso del que me enamoré. Me quedaba planchado, y la dependienta me avisó muy mucho de que no podía engordar nada, que si no no me valdría… 

Con todo lo que corro y entreno… ¿Cómo iba a engordar? Imagínate el drama cuando tres semanas antes de la boda, me compro por fin los zapatos, e intentando probarlo todo junto, la cremallera del vestido, no sube.

Empezó entonces la “Operación Vestido”. Una semana exacta antes de la boda, el vestido cerraba casi como si fuera un corsé. Un poco más, y necesitaba la ayuda de media docena de personas para subir la cremallera. Así que, empezó la segunda fase de la operación, que consistió en no comer hidratos durante 5 días… El refrán dice “más triste que un día sin pan”, pues imagínate 5 días… 

Llegado el día de la boda… ¡¡Eureka!! El vestido entra, y la cremallera sube sola, de hecho… ¡Me la subí yo en casa! 👏🏽👏🏽👏🏽👏🏽

 ¿Qué podía salir mal? Pues obviamente… Todo. Me tocó leer en la misa, y al sentarme… La cremallera se abrió.  🙈🙈🙈 Por suerte pude ponerme la chaqueta y disimular, hasta que llegamos al restaurante, y tras un momento de pánico en el que creí que acabaría corriendo traveserina dentro de ese vestido, descubrimos que si me lo quitaba, la cremallera bajaba y se arreglaba.
El mayor problema vino más tarde, ya que según iba comiendo y bebiendo, todo lo que me había ahorrado entre semana, empecé a hincharme, y el vestido a apretar… Las apuestas estaban en si conseguiría llegar al postre sin volver a saltar la cremallera. Obviamente no lo conseguí…

  
Al final no se las veces que acabó estallando y tuve que quitarme el vestido… El moño, muy mono al principio acabó hecho un desastre, pero por suerte, el alcohol en sangre ayudaba… 👏🏽👏🏽👏🏽😂😂😂😂

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Anécdotas de una boda. Episodio 1

Este sábado se casó mi hermano, y me ha venido genial para descansar antes de la próxima carrera que ya está aquí… (pero eso lo contaré otro día).

Como, por supuesto, un evento como este hay que aprovecharlo y disfrutarlo, pues os contaré algunas de las mejores anécdotas. Seguramente mi primo Dani pueda añadir alguna más, pero casi mejor, por el bien de mi buena imagen, nos las ahorramos.

He de decir, que después de los karaokes, soy muy fan de los disfraces, entonces un photocall con pelucas y cartelillos… ¡era toda una tentación!

Yo no creo haber obligado al niño, aunque dicen que tendrá pesadillas con las princesas Disney hasta los 15…

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El camarero, que era un cachondo, estaba de acuerdo. 

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Lo dice el padre de la novia, y mi padre lo reitera…  (Igual las pelucas les restan credibilidad, pero lo pensaban seguro).

   
Lo dice la novia, la madre del novio (que es mi madre) y prácticamente, todos los invitados a los que me encontré en ese momento. 😂😂
 
 

 

 
Mañana os cuento qué fue la “Operación Vestido” y como acabó.

Déjame tus piernas

Desde hace unas semanas tenía pendiente escribir un post sobre la “2a Carrera por la Discapacidad”, que se celebró en Gijón el 8 de Mayo.

Ya nunca voy a carreras de asfalto pero la de ese día fue una excepción que mereció la pena. Me apunté a la carrera con el grupo de Déjame tus piernas, que son unos chicos que facilitan a gente en silla de ruedas que pueda correr carreras populares.

  
La idea es que te apuntas como corredor, y ese día empujas una silla, junto con unos cuantos amigos, y vas charlando y disfrutando del recorrido. Por una vez no es correr y tratar de acabar cuanto antes, sino tratar de que la persona a la que empujes, lo disfrute de principio a fin.

  
Os animo a probar la experiencia, y si además te toca en un grupo como el mío… Las risas están aseguradas. Os prometo que no os arrepentiréis en ningún momento, y os confirmo que repetiré. 

No nos queda nada

Uno de los objetivos del año (que no tengo abandonados aunque lo parezca) es correr una maratón de montaña, y el 11 de junio intentaremos Traveserina.

Hace un año todavía no había corrido ni mi primer trail, y aunque pueda parecer genética, no sabría decir cuantos km llevamos hechos este año, entre asfalto y montaña para acabar esa carrera. 

  
Ayer recorrimos la primera parte, para ir conociendola a fondo, antes del día D. Las previsiones daban el diluvio, y al final el agua nos respetó hasta que nos sentamos a comer. Nos juntamos un grupín muy prestoso, y la verdad que nos fuimos riendo todo el camino. Admito que me gustan las carreras, pero las risas de los entrenamientos… Son mucho más divertidas. 

 
Tengo la impresión que llegado el día de la carrera, todo pasará muy rápido, y para cuando me quiera dar cuenta (espero) todo habrá acabado. Al menos, como hasta ahora… ¡Lo disfrutaremos! 

Y sí, somos las tortugas ninja del trail. ¡Cada uno de un color!

 

Tener mucho morro es muy útil. Volando por Asturias

Tengo mucho morro y lo sé, lo que sumado a mi ausencia de vergüenza, hace que a veces acabe en sitios que no vienen a cuento. 

Así que hace unas semanas, aprovechando una comida de jubilación, un compañero contó que tenía un ultraligero biplaza, y por si había suerte, le dije que cuando me sacaba a dar una vuelta. Me dijo que cuando quisiera (aunque estaba convencida que había sido de cara a la galería) pero ayer paso a preguntarme si podíamos salir hoy por la mañana. ¿Cómo iba a decir que no?

  
La pena es que hoy está muy nublado, y si nos alejábamos mucho, no se veía nada. Así que ha prometido volver a sacarme un día más despejado. Es una experiencia chulísima, os la recomiendo si tenéis la oporunidad. Pensé que me daría miedo o me marearía… Pero 👌🏽👌🏽👌🏽. Me ha sorprendido fácil que es desorientarse una vez en el cielo, menos mal que yo solo tenía que disfrutar.

  
  

Visita a la fábrica de Cafés Toscaf

Aprovechando que queríamos sacar una foto oficial del equipo, nos fuimos a la sede del principal patrocinador, Cafés Toscaf en Pravia, y pudimos visitar la fábrica por dentro.

 

No sé que fue mejor, la visita a una fábrica totalmente automatizada (es como estar en un capítulo de “Así se hace” del Discovery) o el olor… Ese olor a café en todos lados… Me habría encantado que se me quedara en el pelo ☺️☺️☺️

Yo que nunca había estado en un equipo de nada, me doy cuenta a mis casi 30 años, lo que me he ido perdiendo…

Siempre he dicho que el azul es mi color, y cada vez, lo tengo más claro.

  

Trail Barros de Europa

Creo que ya he conseguido quitarme todo el barro que tenía ayer encima. No se si la lavadora se bloqueara con todo lo que ha tenido que tragar hoy. 

Después de 35km (que no 33, gracias, queridos organizadores) de carrera, solo me caí dos veces, y por suerte en blando, en barro blando, claro. Nunca me había parado en carrera a lavarme las manos, pero es que parecía la roca después de la segunda caída. 

  
Pese al barrizal, me lo pasé de cine, y me encontré genial, subidón para la primera cita importante de la temporada, que será Traveserina. No nos queda nada, y empieza a entrar el pánico, pero yo ya nos veo en Cabrales celebrandolo con unas cervezas. 

Eso sí, debo de ser la única persona que corre una carrera de 35km en barro… Y acaba en el centro médico, a media noche porque le duele una muela. Y encima sin cenar… 😩😩😩😩

Aprovechando el día de hoy por la zona, fuimos hacia Llanes, donde hacía años que no iba.  Si hubiera hecho un poco más de sol, me habría dado un chapuzón.